Las aguas de manantiales naturales profundos tienen propiedades magnéticas que han sido poco estudiadas. Gracias a los minerales en suspensión y a la energía producida por el calor y el movimiento estas aguas se cargan magnéticamente. Aunque esta carga sea muy debil, se conocen sus propiedades desde la más remota antiguedad. Algunas de esas propiedades no pueden ser explicadas simplemente por sus características químicas. |